Mi primera caja de pinturas fue unas Alpino de doce colores. Con cuatro años recibir tal regalo supone dejar tu creatividad abierta a un mundo entero de posibilidades. Recuerdo tener una pequeña mesa, de acorde a mi estatura, con un taco de folios limpios y uno más grande de folios ya usados con dibujos y garabatos. Doce colores parecen pocos…

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